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Redes sociales y Salud Pública

Fotografía, artículos, opinión, vida privada, geolocalización… Es difícil encontrar un aspecto de nuestra vida que no disponga de una red diseñada para su uso y disfrute. Ahora que las redes forman una parte innegable de nuestro entorno, el reto radica en encontrarles una utilidad a nivel de, por ejemplo, políticas sociales. Las de Salud Pública entre ellas.

El uso de internet en la medicina avanza lentamente en Europa, aunque de momento su presencia se reduzca principalmente a aspectos como el almacenamiento de datos o la prescripción electrónica. El papel de las redes sociales es aún inferior, a pesar de su gran potencial como instrumento de promoción en los tres pilares de la Salud Pública: seguridad alimentaria, promoción de la salud y epidemiología. De hecho, un artículo publicado en 2009 en el Boletín de la OMS llamaba la atención sobre las posibles ventajas de las redes sociales para los trabajadores de la Salud Pública y las instituciones, señalando que “las redes sociales han cambiado el monólogo a un diálogo, donde cualquiera con acceso a las tecnologías de la información e internet puede ser creador de contenido y comunicador”.


Cambio en los hábitos de salud

Según un artículo de la red cubana Infomed, hoy en día ya se sabe que la utilidad de las redes sociales para la Salud Pública no estriba sólo en potenciar la comunicación horizontal, sino en que el análisis de la información compartida a
través de ellas permite detectar comportamientos asociados a la búsqueda y suministro de información sobre salud y medicamentos. Este hecho puede aplicarse para la vigilancia en salud, la planificación de servicios sanitarios, el desarrollo de programas de intervención y de promoción de la salud, entre otros.

Los primeros trabajos en la materia ya ofrecen resultados en esta dirección. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de California, publicado en la revista Annals of Internal Medicine, mostró cómo la participación en comunidades de Facebook llegó a duplicar la petición de pruebas de VIH entre sujetos de riesgo. Y un artículo de Anne Moorhead, de la Universidad del Ulster, resumió en 6 los beneficios generales del Social Media para la comunicación de la e-Salud: 1) incremento de la interacción con otros usuarios; 2) información más personalizada; 3) aumento de la accesibilidad a ésta; 4) soporte emocional para los usuarios; 5) vigilancia de la salud pública, y 6) potencial para influir en las políticas de salud. En el otro lado se identificaron diversas limitaciones, principalmente referentes a la falta de privacidad y de veracidad de la información.

social mediaEsto indica que las redes sociales pueden contribuir a adoptar buenos hábitos de salud, ya que los usuarios son más propensos a adoptar determinados estilos de vida si tienen con quién compartir esos hábitos. Son lo que Thomas W. Valente, profesor de Medicina preventiva de la Universidad del Sur de California, llama “intervenciones de la red” (Network interventions), y que consisten en el uso de los datos de redes sociales para acelerar cambios conductuales en la sociedad. La figura del influencer podría, pues, abrirse a nuevos campos fuera del marketing, como por ejemplo la Salud Pública.

Eficiencia económica y temporal

Los ejemplos son tangibles también en nuestro entorno. Según este artículo de la web periferics.cat, con la llegada de las redes sociales, algo tan común como la petición de donantes de sangre de un determinado grupo ha pasado a hacerse de forma masiva y a través de un canal mucho más eficiente a nivel económico que los medios tradicionales como la prensa o la radio. El texto añade que otras situaciones en las que las redes sociales pueden ser de gran utilidad en Salud Pública son las catástrofes naturales como epidemias o emergencias médicas.

Redes específicas

Por otro lado, ya existen varias compañías que están intentando capitalizar la gran cantidad de datos sobre salud que circulan por las redes sociales. Por ejemplo, Sickweather, fundada por los estadounidenses Graham Dodge y Michael Belt.

Sickweather se trata de un radar mundial de enfermedades que nos brinda la posibilidad de recibir alertas a tiempo real cada vez que nos aproximamos a una zona de infección (catarros, gastroenteritis…). Para hacerlo, la aplicación se basa en la información recibida por los usuarios enfermos de esa misma zona.

Esta red social utiliza también la información sobre enfermedades que ha sido publicada de forma abierta en Facebook y Twitter, componiendo un mapa en tiempo real sobre la propagación de una enfermedad y prediciendo la posibilidad de contagio.

¿Potenciales usuarios? Viajeros que vayan a emprender una nueva ruta o personas que simplemente quieran comprobar si su patología deriva de un foco epidemiológico en la zona. Aunque el servicio tampoco está exento de críticas, como la cuestionabilidad de la veracidad de los datos proporcionados por pacientes sin conocimientos médicos amplios, o el riesgo de intromisión en la vida privada de los usuarios.

Conocer el servicio de Redes Sociales, web y salud 2.0 de Galènia

 

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