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La salud en internet, ¿Todas las fuentes son fiables?

En breve Google empezará a medir la calidad de los contenidos, no sólo los enlaces entrantes. De esta manera, la fiabilidad de una web puede ayudar a su posicionamiento en Google

La democratización de Internet es ya una realidad y cada vez más ciudadanos usan la gran red para buscar información relacionada con la salud. Pero, ¿cómo podemos saber, tanto ciudadanos como profesionales de la salud, qué fuente es realmente fiable? Y es que, en datos de salud, la fiabilidad y calidad de las informaciones que circulan por el entorno 2.0 tiene una especial relevancia.

En esta línea, Google, el gigante de los buscadores, ha anunciado su previsión de cambiar su método para determinar el ranking de búsquedas basado en la popularidad de los sitios web, por un método basado en la veracidad de la información que contienen. Así, en lugar de aparecer en los primeros puestos de su ranking en función de la cantidad de enlaces que apunten hacia el web, es decir, en función de “su popularidad”, un sitio web se posicionará en función de la fiabilidad de sus contenidos. De esta forma, en la evaluación de las webs se tendrán en cuenta el número de datos coincidentes o la gran correlación con los datos recogidos en la base de datos Knowledge Vault de Google y se evitará, en gran medida, que sitios web llenos de desinformación o datos erróneos puedan subir en la clasificación, si suficientes sitios de la red los enlazan.

Por otro lado, en paralelo y mientras Google no ajuste su algoritmo, para filtrar la fiabilidad y la seguridad de la información de salud buscada en la red, los usuarios pueden tener en cuenta diferentes recomendaciones, entre ellas:

  • Identificar de manera clara el propietario del portal web: Es necesario ver quién hay detrás, qué persona, empresa o entidad avala el sitio web.
  • Disponer de una sección con información complementaria sobre el propietario de la página.
  • Disponer de información precisa sobre los objetivos del portal web y que los contenidos y los servicios que ofrece se correspondan con éstos.
  • Identificar de manera clara los autores y responsables de los contenidos y su calificación profesional: Es importante saber si detrás de la información hay un profesional o una organización de salud.
  • Disponer de referencias del contenido: Es importante que el contenido del sitio web tenga referencias de las fuentes de información utilizadas y/o hipervínculos y enlaces para ampliar información.
  • Disponer de la fecha de actualización de los contenidos: En temas de salud, un campo que avanza muy rápidamente, es importante saber si la información que se consulta en el entorno 2.0 es una información reciente y actualizada.
  • Diferenciar claramente los contenidos publicitarios.
  • Disponer de los datos de contacto de los responsables del sitio web mediante un teléfono de contacto o un correo electrónico.

En este sentido, existen diferentes sellos de calidad de las webs de salud como son el internacional HONcode, elaborado por la Health on the Net Foundation y la Web Mèdica Acreditada del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona. Estas certificaciones, que se deben renovar anualmente, se obtienen cuando los sitios web de salud cumplen una serie de normas y requisitos recogidos en los códigos de conducta creados por estas prestigiosas organizaciones.

También existen otros sellos acreditativos que están aumentando su popularidad como la certificación de páginas web sanitarias de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, el sello Web de Interés Sanitario (WIS) de PortalesMedicos.com, el sello M21 del portal Medicina21 y el sello Web Sanitaria Acreditada SEAFORMEC, una iniciativa de la OMC (Organización Médica Colegial)

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