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Informe QUIRAL 2014, la comunicación pública sobre la enfermedad del Ébola

Las epidemias siempre han tenido un elevado interés por parte de los medios de comunicación. En el caso del ébola, la epidemia informativa evolucionó en paralelo a la enfermedad

Ayer jueves 18 de junio asistimos a la presentación del Informe Quiral 2014, que tuvo lugar en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona. En la introducción de esta jornada Arcadi Navarro (@ArcadiNavarro), director del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la UPF, subrayó que el Informe Quiral persigue “mejorar la imagen de la realidad científica que transmiten los medios de comunicación”. En esta ocasión el informe giró en torno a “la comunicación pública sobre la enfermedad del Ébola”, un tema que desde Galènia ya tratamos, en plena crisis comunicativa del ébola, en el post Contagio de ébola en España: de epidemia informativa a crisi de comunicación.

ebola

Desde que se inició el Proyecto Quiral, en 1996, han analizado la comunicación de diferentes epidemias (el brote de meningitis de 1997, el de “las vacas locas” de 2000-2001, la amenaza de la gripe aviar de 2005-2006, etc.) y en todas ellas la comunicación fue una parte importante de la evolución del brote epidémico. Una característica de la comunicación de la epidemia del ébola, a diferencia de las epidemias anteriores, es que los propios afectados, haciendo un uso estratégico de las redes sociales, se convirtieron en una fuente más de información. Muestra de ello es la gran difusión que tuvo el video que colgó el marido de la auxiliar contagiada para pedir que no sacrificaran a su perro Excalibur.

De todos modos, tal y como resaltó ayer Gema Revuelta (@grevu), directora del Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad (CCS-UPF), la comunicación efectuada en una epidemia es consecuencia de “una situación de poca información, mucha incertidumbre y mucho interés mediático”. En el caso del ébola la comunicación por parte de las autoridades fue muy escasa y tardía y, además, los medios de comunicación no podían esperar para comunicar. Este hecho llevó a los medios a recurrir a otras fuentes y a usar la imagen como parte principal de la noticia.

Entre las conclusiones del informe destaca que hay que saber encontrar el equilibrio entre el derecho a la información y el derecho a la privacidad y dignidad. En este sentido el informe resalta que, a menos que se eviten riesgos justificables en la salud pública, se debe respetar la privacidad del individuo y que los responsables de la gestión de una epidemia deben colaborar con los medios de comunicación, quienes tienen el deber de informar sin poner en peligro la salud pública y la gestión y control de la epidemia.

De este informe también se desprende que los profesionales de la salud deben prestar asistencia al enfermo sin exponerse a riesgos innecesarios y que las instituciones tienen el deber de apoyar, proteger y reconocer la labor de estos profesionales. A diferencia de lo que sucedió con Teresa Romero a quien, recordemos, el Consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, menospreció públicamente.

Además, el Informe también resalta que hay que saber encontrar el equilibrio entre las libertades civiles individuales y la protección de la salud pública, entre la necesidad de establecer medidas para controlar el brote y los daños colaterales de estas medidas, así como entre el derecho a recibir tratamiento y la prevención de daños injustificables.

El Informe Quiral es el resultado de la colaboración de la Fundació Vila Casas  y el Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad de la Universitat Pompeu Fabra. Más adelante actualizaremos este post cuando el enlace al Informe completo esté disponible.

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