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Dieta diversa y actividad física regular, básicas para una mejor calidad de vida

El pasado 13 de noviembre tuvo lugar la segunda sesión de los talleres dedicados a pacientes con cáncer de mama, coordinados por el VHIO y el Hospital Universitario Vall d’Hebron.

La sala de actos del edificio materno infantil del Hospital Universitario Vall d’Hebron se llenó de público con motivo de la segunda sesión de los talleres para pacientes con cáncer de mama. Una jornada que sirvió para abordar y aconsejar algunas pautas sobre alimentación y actividad física, claves para mantener una buena salud.

La sesión contó con la intervención de las expertas Mónica Dicenta y Herminia García. Dicenta es dietista y nutricionista con experiencia al frente de diversos talleres de nutrición. García es fisioterapeuta especialista en paciente oncológico y fundadora de AIRPAC (Atenció i Readaptació de Persones amb Càncer).  La consigna de ambas ponentes, durante la jornada, fue clara: “En dieta y actividad física lo importante es la planificación”.

Alimentación diversa, rica en nutrientes diferentes

La jornada comenzó de la mano de Mónica Dicenta quien insistió en que el buen estado de ánimo es básico para gozar de un estilo de vida saludable. En cuanto a la dieta recomendable, la nutricionista recalcó que esta debe ser “acorde con las necesidades de cada uno”. Aun así, especificó una serie de recomendaciones: ingerir entre cuatro o cinco tomas diarias; consumir de cuatro a cinco raciones de fruta o verdura; asegurar un aporte de proteínas y lácteos diario; usar aceite de oliva virgen y priorizar cocciones sencillas o con poca grasa.

Por el contrario, Dicenta aconsejó reducir la ingestión de alimentos precocinados, las grasas saturadas, los alimentos ricos en azúcares añadidos y la sal, y limitar el consumo de alcohol. La experta instó a comer más producto fresco para favorecer el sistema inmunitario. También invitó a experimentar en la cocina. “Vale la pena aprovechar la diversidad de alimentos que nos ofrece el mercado”, recomendó.

taller cancer de mama foto

La actividad física (AF) aumenta la expectativa de vida

Por su parte, Herminia García calificó a la actividad física (AF) de “medicamento maravilloso que puede contribuir a mejorar la calidad de vida”.  La ponente se basó en afirmaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ponen de manifiesto los beneficios de la práctica regular de ejercicio físico. Según la OMS, la AF desempeña una función importante en la reducción de determinados cánceres. Igualmente, la OMS recomienda la práctica de 150 minutos de AF moderada cada semana para reducir el riesgo de cáncer de mama o de colon. Además, la American College of Sports Medicine prescribe el ejercicio durante y después del tratamiento de muchas enfermedades oncológicas. A partir de estas recomendaciones generales, García transmitió su propio punto de vista e insistió en “marcarse objetivos realistas y progresivos”. “Es necesario -subrayó- disfrutar con cada actividad física y escuchar a nuestro cuerpo. La piedra angular es el compromiso del paciente para construir una vida más activa”.

Los beneficios de la AF son numerosos y así los citó la fisioterapeuta: gestionar algunos efectos del tratamiento oncológico como la fatiga; disminuir el estrés y la ansiedad; mejorar el desánimo y la depresión; prevenir la osteoporosis; mejorar la salud cardiorespiratoria; favorecer la movilidad y conservar un peso corporal saludable.

Finalizadas las intervenciones, el público intercambió dudas y opiniones con las ponentes, en torno a los temas tratados. Una de las ideas que tomó cuerpo a lo largo de la jornada fue la siguiente, tal y como aseguraba Herminia García: “Alimentación, actividad física y los tratamientos oncológicos constituyen un pack muy potente para hacer frente a la enfermedad”. Eso sí, siempre con el acompañamiento y el apoyo del equipo médico pertinente.

Ànima Health Coaching colabora en la preparación de estos talleres, así como en la selección de los ponentes.

 

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