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Biotecnología y redes sociales: una sinergia con futuro

Cualquier actividad que no se difunde a través de las plataformas 2.0 no existe, y la biotecnología no es una excepción. Así se puso de manifiesto durante la mesa redonda Biotecnología e investigación: comunicación y redes sociales en situaciones de expansión, que tuvo lugar el pasado 16 de marzo en la sala Ramón y Cajal del Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona (PRBB).

En términos de facturación, el peso de las empresas especializadas en bioeconomía ya representa el 9% del PIB del país. Esta actividad generó una cifra de negocios de 95.152 millones de euros en el año 2013, un 18,48% más respecto del ejercicio anterior. El tejido empresarial lo conforman 2.831 compañías, de las que 554 son biotechs, a tenor del informe anual Asebio 2014, a cargo de la Asociación Española de Bioempresas. «La biotecnología aporta un gran valor añadido, económico y social al conjunto de la ciudadanía. Es necesario que todos los proyectos, descubrimientos y acciones emprendidas se difundan entre colectivos especializados y el público en general», aseguró Juan Carlos Esteban, delegado de la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (AcB), organizadora de esta charla debate, que tuvo lugar en el PRBB.

El encuentro se inauguró de la mano de Gemma Revuelta, directora del Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad (CCS) de la Universitat Pompeu Fabra, quien agradeció el haber elegido el PRBB como escenario de este encuentro. A continuación, se inició una mesa redonda donde se intercambiaron experiencias y conocimientos en torno a la comunicación científica en instituciones y organizaciones de biotecnología en expansión a través de las redes sociales. En el debate participaron: Alba Soler, responsable de comunicación de Bioibérica, Gerard Caelles, responsable de negocio de Bionure y Fran García responsable de comunicación del Institut de Recerca del Vall d’Hebron (VHIR), moderados por Juan Carlos Esteban.

bio y redes sociales

Comunicar con base científica y potenciar el B2B

Hace un par de años, Bioibérica, principal productora occidental de heparina, amplió el número de biomoléculas con las que trabajaba. De ahí surgieron dos nuevos compuestos, bajo solicitud de patente, contra el alzheimer y el cáncer.  «El desarrollo de una molécula representa un esfuerzo muy grande para nosotros. Nuestro modelo de I+D se basa en alianzas estratégicas. Por eso, nos interesa explicar qué hacemos y poner en marcha nuestros objetivos de negocio», explicó Soler. La estrategia de comunicación se basó en dos pilares: «Siempre hemos difundido nuestros contenidos con una base científica. Además, nos dimos cuenta que existían muchas historias reales relacionadas con nuestra actividad. Por eso, desarrollamos una web que incluía testimonios de usuarios, investigaciones y actualidad del sector». El año pasado, la compañía, con 350 empleados y una facturación de 250 millones de euros, se dio a conocer en Linkedin y Twitter, redes que potencian el B2B. «Somos conscientes que cualquier contenido científico tiene una repercusión social muy importante. Por eso, debemos ser cuidadosos y transmitir la información con responsabilidad. Y sobre todo, no crear falsas expectativas», subrayó.

Por su parte, Caelles, de Bionure, especializada en la producción de fármacos destinados a enfermedades raras y esclerosis múltiple, quiso diferenciar entre dos tipos de comunicación: la visible y la no visible. Así lo explicaba el responsable de negocio de la compañía: «De la primera se tiene constancia a través de notas de prensa, noticias y entrevistas a investigadores publicadas en medios tradicionales y canalizadas a través de las redes sociales. La segunda, vinculada al desarrollo del producto, se basa en construir relaciones con partners y clientes interesados en el proyecto. Esta última es muy importante en el contexto B2B en el que nos movemos». La empresa tiene visibilidad en Twitter y Linkedin.

Con un presupuesto de 40 millones de euros, el Institut de Recerca del Vall d’Hebron gestiona la labor de 1.500 investigadores básicos o clínicos pertenecientes a ocho áreas científicas. En opinión de García, responsable de comunicación del VHIR, la estrategia de comunicación ha consistido en dar a conocer investigaciones y hallazgos «que mejoren la vida de las personas». A la hora de comunicar, las claves son: «No generar falsas esperanzas y optar por titulares y contenidos entendibles, divulgativos, rigurosos y sexys». El VHIR tiene presencia en Twitter, Linkedin, YouTube y Facebook.

«O estás en las redes sociales o no existes»

En la actualidad, la comunicación científica, sobre todo en el ámbito de la salud, registra mayor presencia en los medios de comunicación, según los ponentes. Aun así, lamentaron la falta de blogs especializados en el sector biotecnológico. En general, todos coincidieron en la necesidad de transmitir buenas noticias en las redes sociales y gestionar, de forma adecuada, las malas. «En estos casos, no debemos precipitarnos. El silencio inicial nos dará tiempo para construir una buena respuesta. Sobre todo en Facebook», sugirió García. En síntesis, prescindir del universo 2.0 «es un lujo que no nos podemos permitir», tal y como aseguró Juan Carlos Esteban. A pesar de sus limitaciones, en cuanto a extensión y dificultades para propagar contenidos de cierto nivel científico.

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