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El sector biotec apuesta por el formato audiovisual en las redes sociales

Así se puso de manifiesto durante la mesa redonda titulada Las oportunidades de las redes sociales en el sector de la biotecnología, organizada por la Asociación de Comunicadores de Biotecnología, celebrada el pasado día 30 de mayo en la sede del Col·legi de Biòlegs de Catalunya. La tertulia, etiquetada con el hashtag #Cafebiotec,  contó con la participación de varios expertos en comunicación que operan en el sector biotec.  

La mesa redonda, moderada por Adela Farré, directora de Biobiz S & C y socia de la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (ComunicaBiotec), abordó las posibilidades que ofrecen las redes sociales, mediante casos prácticos, al sector  de la biotecnología. Como ponentes participaron Silvia Labé, directora de comunicación y marketing de Biocat y Albert Gurri, jefe de comunicación del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA).

Contenidos originales en formato audiovisual

La mesa redonda se inició con la intervención de Silvia Labé, quien analizó el modelo de redes sociales utilizadas en función de las estrategias de comunicación y marketing de Biocat, como entidad, junto con dos iniciativas importantes: Moebio, que reúne programas formativos de desarrollo de talento y emprendimiento en tecnología, biociencias, salud y gestión empresarial, y B-Debate, que impulsa debates multidisciplinares de alto nivel científico donde se fomenta el intercambio de conocimiento y la colaboración entre expertos de prestigio mundial.

Biocat, agente estratégico y catalizador en la construcción del ecosistema catalán de ciencias de la vida y de la salud, tiene dos objetivos de comunicación fundamentales: por un lado, posicionar la bioregión catalana como comunidad de salud a nivel internacional, creando reputación y marca de la misma al mismo tiempo; por el otro,  fomentar la interacción entre los cinco elementos de la bioregión -administración, capital, talento, compañías e investigación-. ¿Cómo lo consiguen? “A partir de la base de datos más importante de Cataluña, generamos el story telling y los contenidos que daremos a conocer después. Para ello, empleamos canales como nuestra página web, el email y las redes sociales”, explicó Labé.  “A través de las redes sociales -prosiguió- pretendemos informar acerca de lo que sucede en la bioregión y lo que hace Biocat;  involucrar a los agentes de la bioregión en los proyectos y actividades organizados e incrementar el número de visitas a nuestra página web, número de altas al email y de suscriptores a nuestra newsletter”.

En cuanto a Moebio, los objetivos son muy concretos: captar alumnos para sus programas, fidelizar a su comunidad y dinamizar el espíritu emprendedor. Para B-Debate se pretende atraer centros y público interesado en las convocatorias y debates planeados.

La mayoría de los públicos de interés de Biocat se hallan en “Twitter y Linkedin”, siendo Vimeo, Instagram, Flickr y Pinterest algunas de las plataformas repositorias sociales utilizadas. En cambio, el público emprendedor de Moebio se halla en Facebook.

En términos cualitativos, Labé apostó por los contenidos “propios, originales y relevantes apoyados por imágenes y vídeos que ayuden a tener más visibilidad en las redes sociales”. “Ello implica destinar más recursos a la producción de contenidos que solo narramos nosotros y nadie más”, subrayó.

Las redes sociales: un entorno difícil de medir

Así lo aseguraba Labé, directora de comunicación y marketing de Biocat, durante su intervención. En Biocat miden el progreso de los contenidos publicados en base a tres indicadores: el desarrollo de su comunidad -número de seguidores, suscriptores, etc.-, la interacción o reacción que despiertan dichos contenidos

-clicks, likes, retuits, por ejemplo- y la influencia a través del número de visitas a la web, de altas vía email o de suscriptores a la newsletter. Como herramientas más útiles, la portavoz de Biocat citó Hootsuite, Google Analitics y las analíticas propias de cada plataforma. Por el contrario, los algoritmos suelen poner trabas a la comunicación. “Nos obligan a pensar y valorar los contenidos que vamos a publicar. Y también nos exigen conocer los intereses de nuestros públicos y  estar al día de lo más nuevo en algoritmos de cada plataforma”, reconoció.

En dos años, buena parte de los contenidos serán audiovisuales

“A las instituciones públicas y a los científicos les cuesta mucho creer en las redes sociales, aunque esto empieza a cambiar, poco a poco. En nuestro caso, estas plataformas nos ayudan a dar a conocer la ciencia que desarrollamos“, aseguró Albert Gurri, jefe de comunicación del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias.  El entorno digital del IRTA es muy amplio y engloba a tipos de públicos muy diferentes entre sí. Por ejemplo, científicos, investigadores, técnicos, agricultores y profesionales de empresas. “Cada uno de ellos posee un nivel de conocimientos distinto. Aun así, no crearé contenidos específicos, sí intentaré adaptar los formatos a las redes sociales a las que nos dirigimos”. En consecuencia, podemos segmentar público en función de la plataforma elegida. La estrategia de medios sociales del IRTA se focaliza en Linkedin, donde conectan con público técnico y de empresa; Twitter, donde el perfil de seguidor es mixto y Facebook, donde abundan fans interesados en contenidos generalistas. Al mismo tiempo, publican contenidos en otras redes sociales repositorias como You Tube y Vimeo, sobre todo la primera. “You Tube nos permite hacer emisiones en streaming (directo), algo que no conseguimos con Vimeo”, argumentó.

Sea cual fuere la plataforma elegida, todos los contenidos redirigen a la página web del IRTA. Esta estrategia les permite generar tráfico de visitas y medir el progreso de las informaciones publicadas y las reacciones de los usuarios. “Esto nos va muy bien de cara a Google Analitics. Cuando lanzamos nuestra newsletter utilizamos las analíticas de Mailchimp y las contrastamos con las de Google Analitics”.

Además, Gurri lanzó una cuestión importante durante la charla. Basándose en las últimas tendencias, se prevé que el 80% de los contenidos compartidos en las redes sociales serán audiovisuales en un plazo de dos años. “Me pregunto si las instituciones y las empresas están preparadas para producir y facilitar semejante cantidad de contenidos audiovisuales”, inquirió. La charla finalizó con un turno de ruegos y preguntas a cargo del público presente, investigadores y medios especializados, que llenó la sala del Col·legi de Biòlegs de Catalunya. El equipo de Galènia Comunicació Mèdica, dirigido por la doctora Margarida Mas, miembro de dicha asociación, también estuvo presente en este acto.

A pesar de las dificultades que plantean, las redes sociales permiten segmentar públicos de interés y generan nuevas oportunidades de comunicación para el sector biotec que representa el 10% del PIB español.  En Cataluña, la bioregión está formada por 871 empresas, 95 entidades de investigación, 18 hospitales universitarios, 14 parques científicos y tecnológicos y 12 universidades que imparten estudios en ciencias de la vida.

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