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Luchando contra los bulos sanitarios

La propagación de bulos por Internet referentes a la salud  puede llegar a tener graves consecuencias. Cada vez estamos más expuestos a una gran cantidad de información que nos llega a través de múltiples canales. Sin embargo, una buena parte de esta información no es correcta, está anticuada o, directamente, es falsa. Esto acaba provocando lo que se viene a llamar infoxicación. Igual que beber o comer productos en mal estado, “alimentarse” de información dañina tiene un efecto perjudicial en nosotros.

La Asociación de Investigadores en eSalud (AIES) ha puesto ahora en marcha una herramienta para combatir estos bulos sobre la salud. Para ello contará con la colaboración de sociedades científicas, instituciones sanitarias y colectivos de profesionales como la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Entre todos se buscará luchar contra los bulos, detectándolos con rapidez y desmontándolos de la única forma posible: utilizando información basada en las evidencias científicas. Una iniciativa que, desde Galenia, como miembro de ANIS, queremos aplaudir y a la que nos sumamos, ya que entendemos que solo con el esfuerzo conjunto de todos podremos combatir estos bulos sanitarios.

Las fake news siempre han estado ahí. Sin embargo, en los últimos años están adquiriendo un protagonismo más destacado. La facilidad con la que ahora podemos compartir contenidos hace que cada vez sea más fácil poner en marcha bulos. Detrás de estos, hay múltiples intereses. Desde aquellos que buscan un protagonismo, hasta los que pretenden obtener beneficios económicos, sin olvidarnos de los conspiranoicos, que muchas veces están relacionados con pseudociencias que pueden llegar a ser peligrosas.

Nuevas herramientas en la lucha contra los bulos

Para esto se ha puesto en marcha la web www.saludsinbulos.com, donde se ha buscado centralizar los esfuerzos de tantos que luchan contra las informaciones falsas aprovechando para combatirlas las mismas ventajas que ofrece Internet para su propagación. Y para hacerlo, se han puesto en marcha dos iniciativas: Detrás del titular y el Observatorio de Bulos.

La primera de ellas se trata de una iniciativa hecha a imagen y semejanza del prestigioso “Behind the headlines” del Servicio Británico de Salud (NHS). Un panel de profesionales sanitarios se encargará de analizar las noticias más destacadas de salud cuyo tratamiento haya sido alarmista. Analizándolas con argumentos científicos, se espera construir una guía que pueda servir para que periodistas y profesionales sanitarios puedan responder a las dudas que los pacientes les presenten sobre estas informaciones que se propagan por las redes sociales.

Por su parte, el Observatorio de Bulos buscará detectar aquellas informaciones falsas que hagan referencia a la salud y que circulan, fundamentalmente, a través de Facebook y Whatsapp. La salud copa la mayoría de bulos en Internet, según alerta un informe de la Asociación de Internautas sobre bulos y fraudes en la red. Por ello, era necesaria la creación de este observatorio, que nace con la intención de mejorar la calidad de la información de salud en la red.

La cantidad de información que podemos encontrar en la red ha crecido de una forma exponencial en los últimos años, y la tendencia es que esto se incremente mucho más. En 2016 se puso en marcha el informe eHealth Focus On (EHON), en el que colaboró ANIS. En el mismo se destacaba cómo, a pesar de que existe una gran cantidad de información, una gran parte de esta es errónea.

Pistas para descubrir bulos

¿Cómo se puede identificar esta información falsa? Hay toda una serie de pistas para conseguirlo. Lo primero es ver cuáles son las fuentes de las que se nutre. Si no están identificadas o si es una fuente difusa y poco clara, hay muchas papeletas para que estemos delante de un bulo. También es importante ver si existen declaraciones de profesionales o testimonios de pacientes, otras dos claves importantes para acabar de identificar los bulos.

En definitiva, se trata de comprobar si la información ante la que nos encontramos es objetiva, veraz, contrastada y divulgativa. Solo así podremos combatir la infoxicación, que amenaza con convertirse en una verdadera pandemia del siglo XXI. Así que iniciativas como #SaludSinBulos son muy importantes para lograr disponer de filtros adecuados que permitan lidiar en la jungla de la información en que se ha convertido Internet.

Muchos profesionales sanitarios conscientes de los peligros que acechan no dudan en desaconsejar a sus pacientes que acudan a la red a buscar información. Sin embargo, esta forma de proceder no acaba de resultar adecuada. Primero, porque no se conseguirá que los pacientes resistan la tentación de buscar información, y después, porque se desaprovecha el gran potencial que realmente hay para conseguir una sociedad más saludable. Es más inteligente poder prescribir a estos pacientes lugares adecuados en los que obtener una información veraz y contrastada, así como facilitarles herramientas que les puedan servir para detectar cuándo una fuente es adecuada o no.

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