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El primer Congreso Internacional de Investigación sobre Salud y Bienestar Electrónicos aborda las lagunas de la mHealth

Durante el periodo 2012-2017, el mercado de la salud móvil pasó de recaudar 4.500 millones de dólares a 23.000 y se prevé que esta tendencia siga al alza en los próximos años. “Existe una gran expectativa alrededor del sector de la mHealth, aunque todavía tiene déficits a subsanar “, aseguró Carme Carrion i Ribas, investigadora y coordinadora del área de Conocimiento en el eHealth Center (UOC) y profesora en la facultad de Ciencias de la Salud de la UOC durante la ponencia Diseño y evaluación de intervenciones en eHealth, celebrada el 26 de enero durante el primer Congreso Internacional de Investigación sobre Salud y Bienestar Electrónicos.

El Palau Macaya fue el escenario del primer Congreso Internacional de Investigación sobre Salud y Bienestar Electrónicos que tuvo lugar el pasado 26 de enero. Un congreso cuyo propósito fue el de abordar el papel de las tecnologías digitales para mejorar la salud de los ciudadanos, como el big data puede ayudar a los sistemas de salud a hacer frente a los retos actuales y valorar las aplicaciones móviles de salud, un sector al alza que, sin embargo, carece de la regulación necesaria. Así se puso de manifiesto durante la ponencia Diseño y evaluación de intervenciones en salud electrónica, a cargo de Carme Carrion.

Durante el año 2017, el mercado global de mHealth generó 23.000 millones de dólares (18.902 millones de euros) y se augura que en solo cuatro años, los ingresos aumentarán un 511%, según el Informe de las 50 Mejores Apps de Salud en Español. El 65% de dicho mercado está formado por herramientas que monitorizan enfermedades crónicas, el 15% por aplicaciones que hacen diagnósticos y el restante 10% por aquellas que prescriben tratamientos. La diabetes y las enfermedades cardiovasculares encabezan las aplicaciones de salud, seguidas por otras patologías como depresión, epoc, asma, hipertensión, colesterol y obesidad. Por zonas de influencia, el mercado global de apps de salud se reparte así: Europa 30%, Asia 30%, Estados Unidos y Canadá 28%, Latinoamérica 7% y África 5%.

Un mercado en crecimiento con déficits

A día de hoy, se contabilizan 97.000 apps médicas en todas las plataformas y 40.000 solo en Apple, convirtiéndose en la tercera categoría de mayor crecimiento, según datos de la aplicación AppStore, de Apple. Para hacerse una idea, el año pasado se incorporaron 78.000 nuevas apps de salud a las principales tiendas online de apps. “En relación a las apps de salud, existe una burbuja enorme de oportunidades y expectativas de inversión pero, en realidad, las organizaciones y el sistema de salud no han cambiado demasiado desde hace décadas. También se evalúa hasta qué punto los wearables pueden cambiar el futuro de la atención médica. Y el papel que desempeñará el big data, del que todo el mundo habla”, puntualizó Carme Carrion. “Sin embargo, la mHealth -continuó- todavía tiene carencias, de manera que necesita mejorar la calidad de las apps y facilitar la integración y cooperación entre equipos de profesionales de la salud y la medicina multidisciplinares”, subrayó Carme Carrion.

En este sentido, la investigadora y coordinadora del área de Conocimiento en el eHealth Center (UOC) se basó en los déficits que se extraían del informe 50 Mejores Apps de Salud en Español. Muchas apps no disponen de funcionalidades específicas, diseño atractivo y experiencia de uso. Además, el contenido es poco fiable, dada la falta de colaboración de expertos provenientes de la salud y la medicina. Asimismo, las aplicaciones móviles no han sido concebidas para su integración dentro del sistema sanitario, como parte del tratamiento de un paciente o como instrumento de ayuda en el cuidado de la salud. Y, por último, buena parte de las apps han sido desarrolladas por empresas tecnológicas sin el apoyo de profesionales de la salud o expertos en mHealth, de manera que no cubren las necesidades reales de la población. “Esta falta de calidad se debe a que no disponen de evidencias científicas suficientes. También deberíamos valorar si estas aplicaciones móviles están integradas en el día a día de los profesionales de la salud, y en su relación con los pacientes”, putualizó Carrion.

Regulación para las apps que hacen uso de datos sanitarios

Durante su intervención, Carrion describió varias experiencias regulatorias de mHealth en nuestro país. Como la creación del distintivo AppSaludable que reconoce, en base a 31 recomendaciones, la calidad y seguridad de las apps de salud por parte de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía. Recomendaciones que se estructuran en cuatro bloques: diseño y pertinencia, calidad y seguridad de la información, prestación de servicios y confidencialidad y privacidad. O

El Proceso de Acreditación, formado por 120 criterios agrupados en cuatro bloques diferentes, por parte de la Fundació TicSalut vinculada al Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya. Los bloques son: usabilidad, aspectos tecnológicos, aspectos de seguridad y de contenido clínico y médico.

La tecnología hace la vida más fácil, aunque surge la eterna cuestión de si se deben regular las apps de salud o no. Se pide más privacidad y seguridad (el 75% de las historias médicas están informatizadas) para los pacientes y un marco legal que valide estas aplicaciones en pos de un objetivo común: “Está claro que el ehealth necesita un cambio de paradigma. No se trata de mejorar algo, sino de cambiar el modelo de negocio”, concluyó la experta.

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