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La comunicación en salud se examina a fondo en ANIS 2018

La información sobre salud tiene un gran peso en la sociedad. Es un tema que despierta un gran interés, pero que requiere un cuidado especial por parte de quienes a ella se dedican. No generar expectativas desmedidas, controlar las falsas informaciones o lidiar con informaciones sensibles como epidemias, atentados o sucesos son algunos de los retos a los que los profesionales se han de enfrontar desde un particular prisma en el que la información ha de ser la brújula para escapar del morbo fácil.

Barcelona fue la sede que acogió durante este pasado fin de semana el XIV Congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Una cita que reunió a casi 250 periodistas procedentes de toda España en lo que ha supuesto un record de asistencia al congreso. Durante tres días, los profesionales de la comunicación sanitaria han debatido de multitud de temas: el modelo de la atención sanitaria, el uso de las imágenes de víctimas de atentados o sucesos o la lucha contra los bulos sanitarios han sido los que más interés han despertado, pero no los únicos.

“El haber reunido a casi 250 profesionales de la comunicación de la salud ha superado las expectativas de todas las ediciones anteriores. Este ha sido un congreso tremendamente exigente en todos los sentidos, pero se han cumplido todos los objetivos satisfactoriamente: se ha generado debate y hemos compartido todos puntos de vista interesantes sobre la comunicación en salud. Está claro que foros como este Congreso ANIS son necesarios para poder afrontar los nuevos retos que se plantean en una profesión con la responsabilidad que tiene la nuestra” explicó Margarida Mas, delegada territorial de Cataluña de ANIS y directora de Galènia, quien además se formó en las primeras ediciones del Máster de Comunicación Científica, Médica y Medioambiental de la Universidad Pompeu Fabra.

Los retos de la sanidad del futuro

Un tema que no podía faltar era el de los retos que la sanidad del futuro habrá de asumir. Y para hablar de ello, nadie mejor que María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para Neira, lograr mejorar la Salud Pública pasa de forma necesaria por conseguir hacer más hincapié en la prevención. “Trabajamos para tratar las enfermedades, pero se nos ha olvidado que también se pueden prevenir”.

© Jaume Cosialls para ANIS 2018

Esta prevención resulta fundamental ante un panorama donde el envejecimiento de la población y la cronificación de las enfermedades pondrá en serios apuros la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. “En este sentido, la comunicación tiene que jugar un papel clave para la transformación de esta nueva Sanidad” explicó María Neira, para quien muchas veces se pone demasiado énfasis en las malas noticias.

De una forma similar se expresó en la charla inaugural Elena Andradas, directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. “Hay que romper las fronteras de la información y no comunicar solo sobre avances en Medicina. Es necesario también hacerlo sobre estilos de vida que inciden en la salud presente y de futuro de la humanidad”.

Carme Borrell, gerente de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), ahondó en la importancia de la comunicación en el ámbito de la salud y destacó el valor de iniciativas como el congreso de ANIS. “Foros como este son claves para avanzar en temas como la lucha contra los bulos sanitarios, que tienen un gran impacto en la salud pública”.

Para eso, Vinceç Martínez, gerente del Hospital Universitario Vall d’Hebron, considera importante la formación de los propios profesionales de los centros hospitalarios. “Debemos enseñarles a transmitir los avances que consiguen, pero sin generar falsas expectativas. No vendemos humo, vendemos hechos consumados, esa es la filosofía de nuestro centro”.

© Jaume Cosialls

Trabajo en conjunto

Este nuevo modelo de sanidad necesita la colaboración de todos los agentes implicados: profesionales sanitarios, comunicadores y pacientes. En este sentido, estos últimos están cada vez adquiriendo más relevancia, pero para que su participación sea la adecuada, es necesario su formación. “Las asociaciones de pacientes tienen que dar un paso más y servir para defender los intereses del colectivo, más allá de ser un soporte emocional. Pero para poder exigir esa participación, es necesario que manifiesten que están correctamente informados” explicó Enric Barba, miembro de las asociaciones española y europea de melanoma.

Para esto, Elena Garralda, directora de la Unidad de Investigación de Terapia Molecular del Cáncer (UITM -La Caixa) del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) considera que los propios profesionales y los comunicadores han de trabajar juntos. “Con la ayuda de los informadores podemos conseguir unos pacientes con una mayor educación sanitaria que se puedan aprovechar mejor de los tratamientos”.

 

© Jaume Cosialls

¿Qué hacer con las imágenes de las víctimas?

Las dos grandes mesas que tuvieron lugar durante el congreso abordaron dos temas de gran actualidad. Por un lado, el uso de imágenes de víctimas en atentados y sucesos y por otro, los bulos sanitarios y la lucha contra ellos. En la primera de ellas, todos los participantes coincidieron en que no es necesaria una regulación especial y sí una autorregulación del sector basándose en los códigos deontológicos.

“Yo solo creo en la autorregulación. Pero el código deontológico tiene que ser algo más que un papel mojado y debe poder servir para al menos hacer una denuncia pública, siempre con el límite de la justicia cuando se comete un delito para conseguir una información” explicó Sergi Fidalgo, presidente del Grupo de Periodistas Pi i Margall, asociación profesional asociada a la Federación de Asociaciones de la Prensa de España.

En la mesa todos coincidieron que, ante situaciones como un atentado o un suceso, debe primar siempre el interés por informar, alejándose del morbo para atraer espectadores. “Los periodistas tenemos que demostrar que se puede dar información dramática sin necesidad de ser explícito” argumentó Coral Larrosa, periodista de Informativos Telecinco, quien expuso además varios casos de las imágenes que les llegan en bruto a las redacciones y como deciden finalmente emitirlas. “Usar víctimas en primer plano no aporta, no es decoroso, no es ético y no es profesional”.

Sin embargo, los medios de comunicación se enfrentan con una nueva realidad: la facilidad de grabar contenidos y distribuirlos a través de las redes sociales con los nuevos móviles ha generado un aluvión de imágenes. “Los vídeos que encontramos en redes sociales no los ponemos a disposición de nuestros clientes hasta ponernos en contacto con quien los filmó y nos certifique su autoría y veracidad. Si consideramos que es demasiado gráfico no lo ponemos en nuestro servicio porque consideramos que no aporta nada” explicó Anna Valderrama, responsable de Reuters TV para España y Portugal.

© Jaume Cosialls

La lucha contra los bulos

La otra gran batalla a la que se han de enfrentar los comunicadores es la lucha contra los bulos sanitarios, que se multiplican en internet debido a las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea. En este sentido destacan iniciativas como #SaludSinBulos, donde se reúne a un gran número de profesionales, sociedades científicas y de pacientes para combatir estas informaciones.

“El problema que tenemos es que los bulos son mucho más atractivos que la realidad” sentenció Marián García, autora del blog www.boticariagarcia.com, quien enumeró los bulos más frecuentes con los que se ha enfrentado y algunas de las pautas que pueden servir para luchar contra ellos. “Hay que tener en cuenta el código del bulo para combatirlo con sus mismas armas. Hemos de ser capaces de llamar la atención del público”.

“Una información sanitaria de calidad debe tener una identificación de la fuente, no debe exagerar, tiene que estar datada, explicar si hay conflictos de interés y debe sustentarse en una evidencia demostrable” contó Edgardo Kaplinsky, director médico de Et al. Pharma, que presentaba la plataforma de #SaludSinBulos. Esther Gorjón, vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias (SEMES) aprovechó también para señalar parte de la responsabilidad de los propios profesionales en este sentido. “Hay muchos profesionales sanitarios que contribuyen a crear y difundir bulos. ¡Pero si hasta en los colegios de médicos hay secciones de homeopatía!”.

Sin embargo, ninguno de los presentes consideró necesario la creación de nueva regulación. “Esta regulación para combatir los bulos ya existe, ya la tenemos en España. Ahora lo que hace falta es que se aplique” apuntó Frederic Llordachs, cofundador de Doctoralia, quien presentó también las conclusiones del II Informe eHealth On (EHON). “La mitad de los participantes en el informe considera que para combatir los bulos de salud es tan efectiva la educación en salud a la población (50%) como la respuesta rápida de instituciones oficiales y científicas (45%)”.

© Jaume Cosialls

Del mundo digital a las celebrities

Pero además de estas dos grandes mesas, durante el Congreso se abordaron también otros temas de interés para la profesión. De esta forma, Ana Isabel Cordobés, docente de la Universidad Internacional de La Rioja y periodista en Cuarto Poder impartió un curso sobre como usar las redes sociales y las infografías en el día a día, además de mostrar algunas herramientas prácticas para facilitar la tarea de presentar datos de forma sencilla y amena, así como la forma de usar Google Imágenes para verificar informaciones y evitar bulos.

Además, Alfonso Piñeiro, vocal de Relaciones Institucionales de la Asociación Española de Responsables de Comunidad y Profesionales Social Media (AERCO) abordó en un taller interactivo los mitos y realidades de la transformación digital, a la vez que propuso herramientas para hacer frente también a las pseudociencias y mentiras de la red. “Me gustaría que dentro de 6 meses no volvamos a escuchar que luchar contra los bulos en salud es muy difícil. Me gustaría que se diera la vuelta a la tortilla. Somos más, pongámonos de acuerdo y entendiendo como funciona el entorno podemos cambiar las cosas”.

© Miguel Ramudo

También hubo tiempo para que Ainhoa Iriberri, jefe de la sección de Ciencia y Salud del diario El Español explicara como convertir el interés de la audiencia por las celebrities en una oportunidad informativa para hablar de temas de salud. “Los médicos suelen mostrar sus reticencias a hablar de estos temas porque no conocen el caso concreto, pero explicándoles que buscamos conocer los aspectos más generales de estas enfermedades es más fácil que colaboren, aunque sigue costando mucho”.

La leucemia que mató a la consejera de Fomento de Castilla la Mancha, el cáncer de Bimba Bosé o el edema cerebral de Ángel Nieto son algunos de los ejemplos que Iriberri utilizó para explicar como aprovecha para utilizar los temas de actualidad y hablar de una enfermedad.

Por su parte, Pilar Perla, coordinadora del suplemento de ciencia “Tercer Milenio” del Heraldo de Aragón y representante de la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC) presentó los resultados del “Selfie de la comunicación científica en España”, una encuesta en la que participaron los socios de la AECC junto con los de ANIS y otras asociaciones de periodistas. “El perfil del comunicador es el de alguien con 44 años, que puede ser tanto hombre (52,7%) como mujer (47,3%), que desempeña su trabajo en Cataluña, Madrid o Galicia, cuya formación inicial predominante es el periodismo (29%) pero que en su mayoría ha realizado estudios científico-técnicos (51%)”.

Premios durante el Congreso

Este XIV Congreso de ANIS también sirvió de marco para la entrega de diversos premios. El primero de ellos, el V Premio ANIS a la mejor comunicación en salud, con el patrocinio de la Fundación AstraZeneca, recayó en la periodista Leonor Rodríguez, directora de la revista El Médico y El Médico Interactivo. Los socios de ANIS han querido de esta formar premiar su contribución a mantener, consolidar, diversificar y modernizar la calidad y el rigor informativo incluso en tiempos de crisis. El resto de los finalistas fueron Susana Reverter, del Hospital La Paz de Madrid, Ainhoa Iriberri, de El Español, Alberto Vigario, de elEconomista Sanidad y Manel Esteller, director del programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge.

© Jaume Cosialls

También se llevó a cabo el I Concurso de Emprendedores ANIS by Emprende inHealth, de Lilly y UnLtd Spain. En la categoría de “Socios de ANIS” el premio recayó en el proyecto Helping Cancer Tv, liderado por Ariadna de Udaeta, mientras que en “No socios de ANIS”, Brainguard, un proyecto que pretende predecir las crisis de migraña en enfermos crónicos de José Luis de Ayala, fue el ganador.

@MiguelRamudo

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