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ESMO 2019 CONSTATA LA CONSOLIDACIÓN DE LA INMUNOTERAPIA Y LAS TERAPIAS DIRIGIDAS CONTRA EL CÁNCER

El congreso anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) celebrado en Barcelona la semana pasada nos deja muchos titulares y promesas y, sobre todo, un mensaje de optimismo. Porque, a pesar de que en los próximos años los números del cáncer no dejan ni dejarán de crecer, la mejora en los tratamientos produce un aumento de la supervivencia de los pacientes y puede decirse que la cronificación de esta enfermedad está cada vez un poco más cerca.

En Galènia hemos realizado un resumen de aquellas terapias y estudios con la participación del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) de los que hemos ido informando puntualmente durante estos años  y que, con casi toda seguridad, cambiarán la práctica clínica.

Lo primero que notamos es que ya es una afirmación cierta el que la inmunoterapia ha dejado de ser una promesa para convertirse en una práctica habitual en la clínica. Los diversos tratamientos que se basan en este abordaje también comienzan a llegar a la primera línea y se está logrando que empiecen a dar resultados en nuevos tumores como, por ejemplo, el cáncer de vejiga.

Era así como, por primera vez, una combinación de quimioterapia con inmunoterapia, en este caso atezilozumab, conseguía retrasar el tiempo de progresión del cáncer. La combinación logró una supervivencia media de 16 meses frente a los 13,4 meses del tratamiento con cisplatino y los 9 meses con carboplatino, que son los tratamientos de referencia ahora mismo. Además, logra retrasar en un 18% la tasa de crecimiento del tumor e incrementar hasta el 30% el número de largos supervivientes, quienes solo con quimioterapia apenas alcanzaban el 15%.

“Es un importante avance porque desde los años 80 no habíamos logrado nada mejor que la quimioterapia con cisplatino, que no todos los pacientes son capaces de soportar”, comentó el Dr. Enrique Grande, jefe del Servicio de Oncología Médica de MD Anderson Madrid, que codirigió el ensayo clínico IMvigor 130 en el que se basan estos resultados. El IMvigor 130 es el estudio global más amplio que se haya reportado nunca en cáncer de vejiga y en el que se ha reclutado a más de 1.200 pacientes en 200 centros de 35 países.

Inmunoterapia en cáncer colorrectal

Durante el congreso, el Dr. Josep Tabernero, director del VHIO, explicó los resultados de una investigación en la que se valoró la efectividad del pembrolizumab, un anticuerpo monoclonal, como primera línea de tratamiento en pacientes con un adenocarcinoma de unión gástrica o gastroesofágica avanzado, y se valoró su eficacia como agente único.

Para llevar a cabo su investigación, el Dr. Josep Tabernero empleó los datos del ensayo fase III Keynote-062, un estudio aleatorizado internacional en el que participó el VHIO junto con otros centros, con el objetivo de comprobar la eficacia como tratamiento de primera línea del pembrolizumab en monoterapia o combinado con quimioterapia, frente a quimioterapia sola. Se reclutaron más de 750 pacientes, dividiéndose de forma aleatoria en tres grupos.

Durante el ESMO se divulgaron más datos relativos a este ensayo, en concreto, a la población de pacientes con inestabilidad de microsatélites, que suponen entre el 8 y el 10% de los tumores gastrointestinales“Nos encontramos con que hay un beneficio espectacular de la inmunoterapia en primera línea frente a la quimioterapia. Aunque no sea una población muy numerosa, en ellos el beneficio que se obtiene es muy notable”, comenta el Dr. Tabernero.

Las promesas cumplidas de la medicina de precisión

Las terapias dirigidas fueron también protagonistas del evento. Es un hecho que los esfuerzos llevados a cabo estos últimos años para entender mejor la biología del cáncer están sirviendo ahora para conseguir tratamientos mucho más personalizados. En algunos casos las dianas estaban claras, pero no se habían conseguido afinar del todo. Estas nuevas estrategias están logrando que estas ideas empiecen a tener resultados.

Este es el caso del ensayo BEACON, liderado por el Dr. Josep Tabernero. Se sabía que la mutación del gen BRAF tenía un papel importante en el desarrollo de algunos tumores. Su inhibición en el melanoma logró resultados importantes; sin embargo, en el cáncer colorrectal esto no se conseguía. “Cuando bloqueábamos BRAF, las células tumorales eran capaces de reactivar el receptor del factor de crecimiento epidérmico y por eso fallaba esta estrategia”.

Ahora, una triple combinación a la que, además de inhibir BRAF y MEK –otro gen relacionado con la vía metabólica del desarrollo celular tumoral–, se añadía un anticuerpo que bloqueaba EGFR ha demostrado su eficacia en los pacientes de cáncer colorrectal con mutación BRAF V600E, que suponen entre el 8 y el 12% de los casos de este tipo de cáncer. “Aunque es una población pequeña, es importante identificar y encontrar terapias que puedan funcionar mejor, ya que se trata en general de pacientes con un muy mal pronóstico y ahora por primera vez disponemos de un biomarcador positivo que nos ayude a seleccionarlos”, añadió la Dra. Elena Élez, investigadora del Grupo de Tumores Gastrointestinales y Endocrinos del VHIO, que ha tratado a un gran número de este tipo de pacientes en este estudio.

Primera terapia dirigida en colangiocarcinoma

Otro importante avance en estas terapias dirigidas ha sido el que ha permitido desarrollar por primera vez un tratamiento dirigido para los pacientes de cáncer de vías biliares o colangiocarcinoma; en este caso, para aquellos con una mutación en el gen IDH1, responsable de elaborar una proteína que ayuda a descomponer las grasas para producir energía y que protege a las células de las moléculas perjudiciales. El nuevo fármaco, llamado ivosidenib, logró aumentar la progresión libre de enfermedad de 1,4 meses hasta los 2,7 meses.

“Es muy importante porque hasta ahora no existía ninguna alternativa para estos pacientes y el fármaco viene a cubrir esta necesidad. Hay que tener en cuenta que, aunque el colangiocarcinoma no sea muy común, su incidencia en los últimos años se está incrementando”, explica la Dra. Teresa Macarulla, investigadora principal del Grupo de Tumores Gastrointestinales y Endocrinos del VHIO.

Es la primera vez que se demuestra la viabilidad y el beneficio clínico de una terapia molecular en un subgrupo preciso de pacientes afectados por este tumor y supondrá un cambio en la práctica clínica. “A partir de ahora será necesario hacer una evaluación del genoma del tumor para ver si hay esta mutación de IDH1 y de esta forma seleccionar a los pacientes que se puedan beneficiar de la terapia”, añadió la Dra. Macarulla.

Foto de portada: El congreso ESMO 2019 celebrado en Barcelona revela innovadores resultados en inmunoterapia y tratamientos personalizados en oncología. En la foto, el Dr. Josep Tabernero, director del VHIO.

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