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Lo que nos espera: las 5 tendencias en salud para 2020

La revolución tecnológica que vivimos en todos los aspectos de nuestra vida tiene un especial impacto en cuanto a temas concernientes al cuidado de la salud. Mientras que en otras áreas como el entretenimiento o el consumo tenemos un relativo control en cuanto a la adopción de nuevas tecnologías, en el área de la salud no solo somos beneficiarios de estos avances como pacientes, sino que gracias al “empoderamiento del paciente” nos convertimos en sujetos activos tanto en la prevención como en el tratamiento de las enfermedades.

En Galènia hemos querido recopilar las cinco tendencias más citadas por diversos expertos en salud alrededor del mundo, que serán protagonistas durante 2020. Algunas de ellas innovaciones que, en la década que empieza, tendrán un marcado protagonismo y cambiarán la forma en que hemos venido haciendo las cosas.

  1. LA IMPORTANCIA DE LOS DATOS: Con el lanzamiento de la iniciativa Salud en línea (eHealth), que permite a los pacientes y a los profesionales sanitarios acceder a su información sanitaria mientras se viaja, la Unión Europea (UE) apuesta por una integración inteligente de los datos. Esta iniciativa incluye la ePrescription, así como el Resumen del Paciente. La ePrescription, según su propia definición, permite a los ciudadanos obtener sus medicamentos en una farmacia ubicada en otro país de la UE. Esto gracias a la transferencia en línea de su receta electrónica desde su país de residencia hasta su país de viaje. El Resumen del Paciente, por su parte, hace uso del Registro electrónico de salud y facilita el intercambio de la información médica del paciente entre países. El historial médico se encuentra almacenado y a disposición del profesional sanitario correspondiente sin que el idioma sea un perjuicio. Esta iniciativa ya está en marcha en Finlandia, Estonia, Luxemburgo, la República Checa, Croacia y Malta, y se espera que en 2021 se implemente en 22 países de la UE.Otra iniciativa prometedora es la llamada European Health Data & Evidence Network (EHDEN) creada bajo el marco del proyecto Innovative Medicines Initiative (IMI), que integra a 22 socios, entre los que se encuentran universidades, organizaciones de pacientes, pequeñas empresas e industria farmacéutica. Todos ellos se unen para crear una red federada de colaboradores que genere evidencia fiable para ser usada en proyectos de investigación. Bajo el marco de EHDEN se entrena y certifica a pequeñas empresas para proveer datos sanitarios estandarizados y adaptados a un modelo común llamado OMOP. A través de esta red los investigadores pueden encontrar datos fiables de diferentes colaboradores alrededor de Europa que apoyen sus análisis. EHDEN, además, desarrolla nuevas metodologías para proveer acceso a formación para todo aquel que trabaje con real-data en Europa.En Big Data el concepto de integración es vital para contar con información segura y confiable, y en esto Europa es pionera.

    Así pues, la recopilación de los datos, su análisis e información y también su trazabilidad llaman a nuevos retos constantes, se adquieren nuevas aplicaciones prácticas y, con el incipiente uso de tecnologías como el blockchain, es ya una realidad.

  2. TELEMEDICINA: Es otra de las tendencias que se están impulsando y se verán con fuerza en 2020. Según el estudio Leveraging remote behavioral health interventions to improve medical outcomes and reduce costs” publicado en 2015 por la American Journal of Managed Care, el uso de la telemedicina reduce en un 38% los ingresos hospitalarios, en un 31% las admisiones, y en un 63% de los casos el número de días de hospitalización fue menor.La telemedicina, como es lógico, disminuye los costes en gasto sanitario. Según un estudio realizado en la Cataluña Central, en las comarcas del Bages y el Berguedà, el coste de la utilización de la telemedicina en dermatología representó una reducción de 11,4 euros por cada paciente tratado.Sin embargo, la telemedicina tiene, además, otros beneficios, tales como un mayor compromiso de los pacientes con el cuidado de su salud, así como una mayor satisfacción del control del tratamiento ya que se puede adaptar a sus ritmos vitales y rutinas diarias. Otro caso interesante digno de mencionar es el de la European Lung Fundation (ELF), que pone a disposición de los pacientes servicios de telemedicina en el control de su enfermedad, tales como videoconferencias, registro de síntomas a través de dispositivos electrónicos y la autogestión del tratamiento mediante centros de atención telefónica.

    La ELF utiliza la telemedicina en el tratamiento de enfermedades como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Según datos de la organización, “las personas que llevaron a cabo sus propias pruebas de función pulmonar en casa, conocidas como espirometrías, fueron capaces de registrar resultados precisos y comparables a los recopilados por un profesional de la salud”. En el caso de la EPOC, su utilización parece ser también determinante en la adopción del tratamiento.

    También en Cataluña, el Instituto del Corazón Quirónsalud Teknon aplica la telemedicina en la monitorización de pacientes, lo que puede ser una solución eficaz ante la inminente escasez de especialistas. Según datos del Ministerio de Salud, divulgadas por el periódico El País, en la sanidad pública española son necesarios actualmente 4.000 médicos especialistas y se prevé que este dato aumente debido a las jubilaciones, ya que, según las estadísticas, en la actualidad un 50% del personal tiene más de 50 años.

  3. INTELIGENCIA ARTIFICIAL: Según un estudio publicado por la consultora Tractica, el mercado de Inteligencia Artificial (IA) aplicada a software, hardware y servicios superará para 2025 los 34.000 millones de dólares alrededor del mundo. Según el estudio, las áreas más utilizadas en las que se aplicará la tecnología son, entre otras, los análisis de imágenes médicas, la recomendación de tratamientos médicos, el procesamiento de datos del paciente, la asistencia médica en el diagnóstico, la transformación de los datos de papel en digitales o el sistema de gestión de las hospitalizaciones de pacientes.En nuestro artículo ¿Nos sustituirá la Inteligencia Artificial? ¿Qué oportunidades nos presenta?, incluido en esta misma sección meses atrás, comentábamos el uso de la IA en diferentes áreas terapéuticas como la oncología y los ensayos clínicos, con la automatización de la recopilación de datos y su actualización a tiempo real, que permite que el tiempo invertido en el reclutamiento de pacientes se pueda ver reducido.El sector de la IA también ha permitido que talentosos emprendedores pongan en marcha start-ups basadas en nuevas tecnologías. Es el caso de Mediktor, una start-up nacida en Barcelona que se define a sí misma como el protocolo de intervención más preciso basado en IA y que es utilizado para determinar prediagnósticos y apoyar la toma de decisiones. Mediktor ayuda al paciente a describir sus síntomas con sus propias palabras, preguntándole la misma información que un médico requeriría y sugiriendo recomendaciones sobre qué hacer luego.

    Nuestra directora, la Dra. Margarida Mas, lideró, en mayo de 2019, un panel sobre Periodismo e Infuencers en el primer Think Tank sobre Tendencias y el Futuro de la Salud organizado por #Mornings4 #M4HealthChangers. Durante esta charla se analizaron los grandes retos del futuro que conlleva la utilización de diferentes tecnologías en el ámbito de la salud, entre ellas IoT, IA, Realidad Virtual, Realidad Aumentada, Robótica e Impresión 3D. El panel, conducido por la Dra. Mas, analizaba la influencia que estas tecnologías tendrían en el sector de la salud antes del 2024 y hacía una evaluación, al inicio de la charla, sobre la percepción y el conocimiento previo que de ellas se tiene. Una vez finalizadas las presentaciones se volvían a reformular las mismas cuestiones y se observaban los cambios de percepción que este conocimiento generaba, contestando si habría o no cambios relevantes y si esta innovación sería incremental o disruptiva.

    En cuanto a la Inteligencia Artificial, nuestra directora afirmó: “Concluimos que la disrupción va muy condicionada a la madurez social de la población, porque la legislación, al fin y al cabo, siempre va por detrás de los avances científicos”. Y recalcó: “Hay que dar más voz a los pacientes, que pueden ayudar a tomar las decisiones de hacia dónde van los avances, y debemos cuestionarnos si van hacia donde realmente se necesitan. Es por todo ello que el grupo afirmó que se trataría de una innovación incremental”.

    Sin duda parte del incremento radica, según Mas, “en las limitaciones de la propia tecnología en cuanto a regulación, a cuestiones éticas o a la anonimización, y esas limitaciones se sustentan, en parte, en la barrera de aceptación social que, a su vez, se basa en un problema de la capacidad de comunicación asociado a las tecnologías disruptivas”.

  4. ALIANZAS ESTRATÉGICAS: Una de las predicciones de la consultora Deloitte para 2020 es el incremento de alianzas de las grandes compañías farmacéuticas en Investigación y Desarrollo basadas en un modelo de colaboración con la academia, así como con otros actores. Deloitte, además, destaca que dos tercios de los medicamentos lanzados entre 2000 y 2013 fueron producto de colaboraciones.Esta tendencia se ve incrementada por la aparición de start-ups y pequeñas empresas biotecnológicas con innovadoras propuestas, que hace que las grandes compañías se alejen de los primeros pasos de la investigación de un medicamento para intervenir en procesos posteriores a través de la adquisición de estas empresas.

    Según datos del New York Times, esta tendencia hace que el coste de estas transacciones se dispare. La adquisición de Celgene por Bristol-Myers Squibb por 81.000 millones de dólares fue considerada el mayor acuerdo de compra de ese año, y las posteriores compras de diferentes empresas han llevado a las compañías farmacéuticas a pagar casi un 120% más del precio real de la acción de la empresa adquirida.

    Sin duda esta tendencia se verá reforzada en el futuro debido a la aparición de nuevas compañías que apuestan por enfoques muy particulares dentro de la investigación, una posición que la mayoría de las grandes compañías farmacéuticas no puede permitirse.

  1. SALUD PERSONALIZADA: Finalmente, en 2020 seguiremos siendo testigos de avances en aplicaciones de la medicina personalizada y de precisión aplicada a oncología, neurología, diabetes, enfermedades autoinmunes o cardiología y, con estos avances, los retos que los acompañan, especialmente la sostenibilidad de los mismos.En este sentido cabe destacar el proyecto Precision Medicine Initiative del National Institutes of Health (NIH), que promueve la idea de que entender la genética, el ambiente y el estilo de vida de una persona es determinante para prevenir y tratar las enfermedades. Dentro de este proyecto se ha llevado a cabo el estudio All of Us Research Program, en el que casi un millón de voluntarios ha cedido datos genéticos, muestras biológicas y otra información con el objetivo de que se estudien y en un futuro se pueda ofrecer a pacientes soluciones de medicina personalizada y de precisión. Los participantes tienen acceso a su información, así como a los resultados del programa.Sin embargo, cada vez más, la influencia de las soluciones en salud personalizada y de precisión también es visible en otras áreas, como nutrición o wellness, en una tendencia que parece no parará de crecer.

La revolución de la salud continuará en 2020 con una mayor conciencia de los ciudadanos sobre el estado de su salud, sobre la prevención de enfermedades, así como una mayor demanda de soluciones a tiempo real y más efectivas. Nunca antes habíamos sido conscientes de que el beneficio individual y personalizado que disfrutarán los pacientes del futuro será, sin duda, el resultado de un esfuerzo colectivo.

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