Go to Top

Inteligencia artificial: humanizando el cuidado de la salud

En los últimos años se ha producido una explosión en el desarrollo y uso de la Inteligencia Artificial y el machine learning, con aplicaciones en múltiples ámbitos, y el de la salud no es una excepción. Hoy en día estas aplicaciones ya ofrecen soluciones para mejorar el cuidado de los pacientes, y convertirlos cada vez más en el centro de atención y personalizar sus tratamientos. Todo esto está permitiendo superar muchos de los retos en salud como el cuidado basado en el valor, el burn-out de los profesionales sanitarios o la insuficiente seguridad o disponibilidad de estas herramientas.

Durante la pasada edición de la #BHHSummit,  Guy Spigelman, EMEA Lead Healthcare and Life Sciences Startups en Amazon Web Services, hizo un repaso de como estas tecnologías están ayudando ya tanto en la predicción de los eventos de salud de los pacientes como en la personalización de su cuidado. “A través de algoritmos y lectura de datos, el machine learning nos ayuda a gestionar mejor a los pacientes y aplicar los tratamientos que necesitan. Ya es posible utilizar aplicaciones capaces de extraer datos de audios y de imágenes para ayudar en los diagnósticos por ejemplo”.

La  segunda edición de la #BHHSummit, realizada el pasado 29 de octubre, contó con la participación de más de 4.000 inscritos de 25 diferentes países. Precisamente una de las mesas del #BHHSummit se centró en analizar el papel jugado por las nuevas tecnologías para el manejo de la pandemia de la COVID-19, tanto en su primera oleada como ahora en la segunda,  a la que se ha llegado con algunas lecciones aprendidas para intentar reducir el impacto de la enfermedad. Una de estas lecciones fue la necesidad de poder rastrear de una forma eficiente a las personas contagiadas para de alguna manera intentar frenar la propagación del virus. “En este tipo de aplicaciones lo que resulta fundamental es poder ofrecer confianza a la población de que sus datos estarán seguros y también es importante la colaboración con instituciones como las universidades para perfeccionarlas”, explicó Roger Lim, Senior Policy Officer del Ministerio de Salud, Bienestar y Deporte de los Países Bajos.

Esta colaboración entre las instituciones es clave, pero también lo es la colaboración entre los diferentes países para desarrollar una estrategia global, como quiso señalar Sameer Pujari de la Organización Mundial de la Salud (OMS): “Un país puede desarrollar una aplicación de forma individual de una forma más o menos sencilla, pero si no hay colaboración con otros países no vamos a lograr buenos resultados en un caso como esta pandemia, que afectó de forma global a todo el mundo. Es importante también lograr que estas soluciones sean usadas por la mayor cantidad posible de personas”.

Estas nuevas herramientas no solo han servido para el rastreo de los contagios, sino que también han permitido mejorar de forma sustancial el manejo de los pacientes, como explicó Carolina García, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona. Así, gracias a un sistema inteligente de recogida de datos era posible catalogar los enfermos en tres categorías atendiendo a si presentaban graves procesos inflamatorios, infecciosos o trombóticos. “Esto nos permitía personalizar los tratamientos y también hacer previsiones sobre la evolución de la enfermedad que nos permitieran tomar decisiones de una forma precoz”.

Los symptom checkers como el de Mediktor, un asistente médico virtual basado en Inteligencia Artificial para el triaje, el prediagnóstico y el soporte a la decisión clínica, también han tenido un importante papel en el manejo de la pandemia, como apuntó Miguel Muñoz, Head of Business Development en Mediktor. Por un lado, funcionaron bien a la hora de identificar personas sospechosas de sufrir de COVID-19 y permitir su aislamiento para así reducir la propagación de la pandemia. “Pero también han jugado un gran papel permitiendo distinguir a pacientes de COVID-19 de otros con patologías similares. Esta posibilidad nos ayudó, así mismo, a reducir la saturación de los servicios de atención primaria y decidir cuál era el siguiente paso más adecuado”.

“La tecnología tiene sus limitaciones, pero nos puede ayudar a mejorar los resultados y ser muy útil. Lo ha demostrado en esta pandemia y aplicaciones como la telemedicina han logrado superar los reparos que podía haber sobre ella”, apuntó también Jordi Serrano, fundador de EpidemiXs, una web con la que se buscó diseminar de forma eficaz y entre la mayor cantidad posible de gente información validada científicamente durante los primeros momentos de la pandemia, recabar datos que se ofrecían de forma abierta a los científicos e iniciar campañas de crowdfunding para financiar investigaciones y desarrollo de soluciones. “Está claro que la tecnología ofrece soluciones, pero no debemos nunca olvidarnos de preguntar a los propios profesionales sanitarios cuáles son sus necesidades para de esta forma desarrollar soluciones que sean verdaderamente útiles y usadas por ellos”.

Share Button