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Comunicando ciencia con vocación

Cuando se comunican y divulgan temas complejos y que afectan a una gran mayoría de la población, no solo es necesaria la rigurosidad al hacerlo, sino también un factor casi vocacional que hace que el o la comunicadora escudriñe, busque y ponga en práctica esa curiosidad innata. Y cuando se ejerce ciencia, ya sea desde una posición asistencial o investigadora, también es necesario no solo hacerla bien, sino comunicarla bien para que el beneficio se vea amplificado.

No es sencillo encontrar perfiles profesionales que puedan combinar ambas vocaciones o que lo hagan de forma eficaz. A raíz del reciente congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), llevado a cabo a finales de octubre en Córdoba, en el que se puso en debate tanto la relación entre periodistas sanitarios y sanitarios, como las lecciones aprendidas durante la gestión comunicativa de la crisis por la covid-19, nos quedamos con la sensación de que lo estamos haciendo bien.

Galènia nace de la unión de una clara vocación científica y del deseo de comunicar ciencia. Estas dos disciplinas, que en la agencia se desarrollan plenamente, han permitido crear una metodología propia en la que priman las redes de colaboración entre entidades y servicios para fortalecer y potenciar la difusión del mensaje.

“No es para nada una sorpresa el protagonismo que la comunicación en salud ha adquirido en los últimos meses. En circunstancias como las que hemos vivido, el rigor y el equilibrio son fundamentales para responder a las necesidades de una sociedad cada vez más informada. Tenemos que ser conscientes de que comunicar ciencia necesita especialización para distinguir lo importante y lo necesario”, señala la Dra. Margarida Mas, directora de Galènia y delegada de ANIS en Cataluña.

El dar voz a cada uno de los mensajes que se busca transmitir para que lleguen a la mayor cantidad de público posible y así conseguir los objetivos que se plantean en cada acción es parte de la metodología que desarrollamos.

Sabemos cómo buscar temas de actualidad y cómo estar atentos al entorno para poder reaccionar y hablar de lo que interesa al público. Y, además, lo hacemos siempre con una mirada que va un poco más allá. Y este pensar más allá hace que la comunicación sanitaria tenga mucho más valor.

Ciencia y comunicación: una combinación necesariamente equilibrada

Tal como se discutió en la mesa de debate titulada Periodistas sanitarios y sanitarios que hacen periodismo. ¿Es posible la convivencia?, llevada a cabo durante el cierre del congreso, las grandes transformaciones a la hora de comunicar, así como la aparición de nuevos canales para hacerlo, han provocado un límite cada vez más difuso entre los periodistas y los divulgadores de todo tipo de temas.

En el caso concreto de la ciencia, todo este fenómeno ha dado paso a la aparición de profesionales sanitarios que trascienden los canales y llegan directamente a la población sin intermediarios.

Julio Mayol, profesor de Cirugía de la Universidad Complutense de Madrid y director médico del Hospital Clínico de San Carlos, es uno de estos profesionales sanitarios que han alcanzado una gran repercusión en las redes sociales. Tanta, que en La Sexta Noche contaron con él como uno de los participantes en los debates sobre la covid-19. Y, en su intervención, Mayol recalcó la idea de la necesidad del trabajo de los periodistas: “Los sanitarios tendemos a creer que nuestros sesgos son los buenos, y que los periodistas lo hacen todo mal y preguntan cosas incorrectas, porque no nos ponemos en la piel de los que no saben tanto y nosotros creemos que se explican cosas que son obvias, cuando no es así”.

Los periodistas, además, estuvieron de acuerdo en que el poner en común ambas disciplinas es la clave para tener una comunicación en salud de calidad.

“Tampoco me parece que haya ningún tipo de conflicto. No es lo mismo el periodismo que la divulgación, aunque tienen muchos puntos en común”, explicó Pablo Linde, periodista de Salud de El País, quien continuó resaltando cómo la pandemia de covid-19 fue noticia de portada en todos los medios durante meses, generando la necesidad de crear una gran cantidad de contenidos. “Y, al igual que de política no escriben solo periodistas políticos, también en materia de sanidad es posible abrirse a muchos otros perfiles.”

Belén Remacha, periodista y exredactora de elDiario.es, que desde enero de 2020 cubrió la pandemia en lo relativo a los asuntos sanitarios, era de la misma opinión: “Son dos trabajos complementarios en todo momento. Los dos tipos cumplen cada uno una función”. 

La clave está en la responsabilidad y la rigurosidad

Al centro: Dra. Margarida Mas Sardà. Foto realizada por Rafa Madero

Independientemente de si comunican periodistas o científicos, lo importante, cuando se habla de ciencia, es hacerlo de una forma responsable y rigurosa. Una de las conclusiones surgidas de la mesa La comunicación de crisis de la covid-19. Lecciones aprendidas, desarrollada durante el congreso, es que la necesidad por la inmediatez o la exclusividad no debe nunca ir en detrimento de la veracidad en la información.

Comunicar ciencia y salud implica una rápida respuesta a las necesidades informativas de la población. Las emergencias sanitarias, ya sean en ámbitos locales u hospitalarias, como en las que hemos participado, conllevan una serie de responsabilidades que, como comunicadores, debemos seguir. Y en este sentido, y tal como expuso Luis Serrano, director general del Señor Lobo & Friends y especialista en comunicación de crisis y emergencias: “Como en cualquier desastre, también en la covid-19 la gestión de la comunicación es un pilar básico, junto con la coordinación y la cooperación. El fallo en cualquiera de los pilares incrementará el caos en cualquier crisis”.

Precisamente, el expertise de los comunicadores en salud puede también atajar problemas como los de la desinformación o bulos en salud, de los que hemos hablado ampliamente en este blog.

En este sentido, Myriam Redondo, responsable de VerificaRTVE y ponente de la mesa, señaló que para combatir esta desinformación es fundamental actuar antes de que se produzcan las crisis, a través de la alfabetización digital, que ayude a las personas a entender y saber usar las herramientas con las que contamos para comprobar los bulos y saber qué cosas se deben compartir y cuáles no.

Comunicar ciencia es nuestra pasión, pero hacerlo de forma responsable es nuestra misión, y es esto en lo que ponemos nuestro enfoque, tanto en cada acción comunicativa que generamos como en aquellas en las que participamos.

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